Filosofía

La Fundación Hospital Universitario Metropolitano se predica como una institución católica cristiana carismática que se esmera permanentemente por mantener una cultura institucional basada en el amor, la verdad y la justicia.

Propende por la permanente práctica de sus valores, reflejados en el comportamiento diario de cada uno de nuestros actores encaminados al cumplimiento de nuestra misión y trabajando incansablemente en el alcance de nuestra visión.

Enfocada en la prestación de un servicio humanizado y sensible desde las áreas administrativas y asistenciales con el propósito de satisfacer con seguridad, oportunidad y calidad a nuestros pacientes. Somos respetuosos de los derechos fundamentales y cumplidores de los deberes institucionales que garantizan la armonía interna y proyectan confianza y fortaleza corporativa.

Comulgamos con la búsqueda perpetua de la estabilidad emocional, el equilibrio mental y la paz espiritual que sólo se obtienen con el reconocimiento de nuestro DIOS como nuestro Único y Verdadero Ser Superior y al sostenimiento de una verdadera relación con Él, lo que nos dispone a expresarlo a los demás con Su Palabra y nuestro testimonio de vida.

Valores Institucionales

 

El amor es DIOS porque DIOS es amor. El amor está personificado en DIOS quien siendo amor y vida, nos enseña a vivir para amar y a amar para vivir. Es por Él, que el amor hace parte de nuestras vidas y es el motor de nuestra institución, es el valor que garantiza la humana y sensible prestación del servicio que ofrecemos.

 

La verdad es el pilar básico sobre el que se asienta la conciencia moral de los hombres y abarca todos los ámbitos de su vida. Es el valor que garantiza la autenticidad y transparencia de nuestro servicio.

 

Es definida como el arte de hacer lo justo, es aquel sentimiento de rectitud que gobierna la conducta y hace acatar debidamente los deberes y obligaciones que tenemos frente a los demás. Nosotros lo asumimos, como el valor que independientemente de la raza, credo, sexo, nacionalidad o estratificación garantiza la oportunidad y efectividad del servicio que prestamos.

 

Servir es prestar a los demás los dones y talentos que cada uno tiene para ofrecer sin el ánimo de recibir nada a cambio. Este valor nos mueve a atender a nuestros pacientes en la satisfacción de sus necesidades de salud y garantiza la calidez, afectividad, agrado y cordialidad en el servicio.

 

Es el soporte fundamental del entendimiento con los demás y con el que logramos la armonía y la satisfacción interna aceptando que las diferencias existenciales y conceptuales son herramientas para mejorar las relaciones interpersonales. Es el valor que garantiza el reconocimiento de nuestros pacientes como un único ser humano diferente e irrepetible con sus defectos y virtudes.

Es la demostración de la rectitud de los sentimientos, todas nuestras acciones reflejan claridad y transparencia. Ser honesto consigo mismo y con los demás, es ser coherente entre el sentimiento, el pensamiento, la expresión verbal y el accionar en la vida. Este valor garantiza la trazabilidad en la prestación del servicio.

 

Es ser consciente de nuestros actos, aceptarlos y reconocerlos. Es el compromiso y obligación que asumimos con nuestros pacientes y garantiza la satisfacción por los servicios prestados.